MÍA
Me congelo por completo, en cuanto las palabras brotan de los labios de mi padre, el aire se me atasca y comprime mis pulmones, por un segundo creo que he escuchado mal, que se trata de un sucio juego de mi mente, pero no, la mirada firme y gélida del hombre al que consideré por mucho un héroe, me fulmina.
—No estás hablando en serio —susurro con temor.
—Lo estoy —asiente lento—. Princesa, Franco es la mejor opción, es él de quien debías haberte enamorado, tu encuentro con él ya estaba pl