MÍA
Espero a que mi padre o alguien me diga que esto es una broma, mientras sigo sosteniendo a Basil, sí, siento cosas por él, aunque no sé si sea un amor demasiado fuerte como para superar cualquier cosa, en especial, esto.
—Eso no tiene sentido —susurro.
—Cariño, hablemos con calma, pero antes —me mira, estoy cubierta de sangre—. Deja al Boss.
Me sobresalto.
—No —expreso—. No puedo hacer eso, necesito llevarlo a que lo curen.
—Princesa, es nuestro prisionero.
—Si de verdad me amas