MÍA
Basil gruñe en mi oído cuando termina, mi corazón late con fuerza, quisiera decir que me ha violado, odiarlo por eso, pero lo cierto, es que pese al dolor que me ocasionó… sentí un enorme placer al que me entregué al final, en silencio, tratando de que no se diera cuenta.
Basil permanece en mi interior unos minutos y cuando por fin sale, siento un vacío enorme, intento recobrar el aliento, me duele todo el cuerpo, en especial el culo, cuando intento incorporarme, las piernas me tiemblan.