Theobald fue sorprendido por la mirada de Ordos, quien no le quitaba la mirada. Así que involuntariamente, dio un paso atrás.
Isabella, por su parte, no parecía tener ningún interés en platicar con él. Se encontraba frente a Ordos, y antes de hablar, su expresión era muy complicada.
—Generala Isabella, la masacre de vuestra familia por los espías de nuestro reino no fue ordenada por mí. Fue una decisión tomada por nuestros comandantes cuando se enteraron de que Desislava Maiquez había por su par