POR GIULLIANA
Esa noche no pude dormir, me daba vuelta de lado a lado y sin poder lograrlo, tomé la bata del perchero y fui al cuarto de Ángel. Al abrir pude verlo dormir tranquilamente, estaba como siempre todo destapado, lo cobije nuevamente y me senté en la mecedora a su lado y me quede ahí, simplemente cuidando sus sueños. Poco a poco comencé a cerrar los ojos y como ya hace un tiempo no me pasaba, soñé con Ernesto, el simplemente me observaba, a cada lugar donde iba el aparecía acechándom