PUNTO DE VISTA DE AYLA
Se acercaba la tarde y subimos al automóvil, junto a Lucien, para volver a la casa de la manada. Debíamos arreglarnos para la cena y baile de Gala que se efectuaría esa noche, para celebrar el término de esta reunión de Alfas. Tenía los pies hinchados, y me sentía algo cansada de estar de pie. El par de lobeznos que llevaba en mi vientre, estaban comportándose bastante bien, sin embargo, el peso y el cansancio, ya me estaban pasando la cuenta.
- Te ves cansada, cariño -