Cuando Nerola escuchó eso, levantó la cabeza y lo miró. Sus hermosos ojos se llenaron de asombro.
¿No era una cita? Entonces... ¿cuál era su relación?
¿Un joven rico y una celebridad que era su bebé de azúcar?
Si no podían salir, ¿solo estaban coqueteando?
¿Por qué lo tomó?
Nerola estaba en conflicto y una ira inexplicable invadió lentamente su corazón.
Sin embargo, antes de que pudiera decir nada, escuchó la voz baja y ronca del hombre por encima de su cabeza.
—Saltemos la primera