¡Oh, Dios! ¿Realmente era estúpido?
Adina no pudo evitar reírse.
Alden siempre había sido muy reservado. Nunca presumía de su gran inteligencia.
Sin embargo, ese día había presumido a propósito de su inteligencia ante Harold. Claramente, Alden trataba a Harold como alguien de la familia.
Alden había odiado a Harold. ¿Por qué lo aceptaba de repente?
Adina miró fijamente a Alden para intentar averiguar lo que pasaba por su expresión.
Alden se sintió muy incómodo por la mirada de su madre, as