Capitulo 31. Te juro que te olvido
El cuerpo de la chica se puso rígido ante la presencia del médico, pero aun así se acercó a él y recibió ese abrazo lleno de cariño que siempre le daba desde que se conocieron y que le dio después de bajarse del auto.
—¿A qué viniste? Además de hablarme de algo de lo que seguramente estoy al tanto. Y con lo mismo te digo que ya me enteré de tu apuesta con Nero y créeme que ese es el menor de mis problemas, ni sé si me molesta ahora y…
—No vine para eso —soltó Henry sin darle tiempo a continuar.