CAPÍTULO 23: AHORA SOY SU ESPOSA
Cuando el equipo de estilistas termina de arreglarme, me veo en el espejo y por poco no me reconozco. El maquillaje, el peinado y el vestido me hacen ver y sentir como la princesa de un cuento de hadas.
Afuera hay un auto esperándome para llevarme al lugar donde nos casaremos. Pienso que esto es demasiado, una farsa muy bien montada o tal vez… no, Asher no puede sentir nada por mí en serio ¿verdad?
Acaricio mi vientre con suavidad, todavía indecisa sobre el futu