Resultó que a Beatriz le tocaba la reina y a Clara, la bruja. Esperé a que todos terminaron, y recogí el último papel, y cuando lo abrí, era la princesa.
Lo más divertido era Sergio, en realidad le tocó a un niño trabajador golpeado. Estuve a punto de morirme de risa.
No sabía a quién tocó el cocinero, si lo supiera, le iría a decir que usara todas sus fuerzas cuando golpearía este niño trabajador, y tratara de quitar uno de sus dientes frontales.
Martín estaba parado frente a la ventana del