Fui mi primera vez en este hospital, por eso me costó por encontrar el baño.
Justo iba a abrir la puerta para entrar, escuché una voz familiar en la sala de fumadores contigua.
—¿Dejaste de actuar? ¿Te duele el corazón?
Era de Serena. Lo reconocí de inmediato.
—Sí, ya no puedo.
—No esperaba que alguien como tú... Bueno, no digamos más. Cuida bien de Luna. Si necesitas ayuda, cuentas conmigo. Quizás no tenga la oportunidad de ser tu novia, pero al menos ser tu amiga está bien, ¿no?
Se escuchaban