BEATRIZ
Hay cosas en la vida que no se pueden cambiar, como el hecho de que Byron esté asesinando con la mirada no solo a su propio hijo, sino, a Vladimir, su nieto, su sangre, lo ve como si fuera el mayor error de la vida, y eso me duele, gracias a Dios, Vladimir está demasiado entretenido, viendo a su padre, quien no deja de cruzar miradas envenenadas con Byron.
—Tu hijo —repite Byron con la mandíbula desencajada.
—Así es —escupe Nicola.
Milenka observa la escena con diversión, lo que me h