BEATRIZ
Minutos Antes
—Me odia —las simples palabras brotan de mi garganta y duelen como espinas.
—Voy a arreglar esto, en cuanto le cuente lo que te pasó realmente, lo va a entender —rodea mis caderas y me obliga a colocarme a horcajadas sobre él.
La falda se me sube por los muslos y la lujuria detalla en sus pupilas.
—Quiero que te ensartes en mi polla —exige desabrochándose los pantalones.
Me siento tan excitada, que le beso, siendo esta vez yo quien da el primer paso, arranca mis bragas