BEATRIZ
No sé cómo sentirme al respecto, es como estar entre la espada y la pared, en cuanto veo como Byron saluda a la chica pelirroja, de un modo cariñoso, me hace pensar en que es bienvenida en su familia.
—¡Pero si es el hombre más guapo del mundo! —exclama con euforia.
Trago grueso, observo que ella le da un beso en la mejilla y Byron le sonríe de oreja a oreja, estoy tan metida en cómo actúan, que me olvido por completo de Nicola, hasta que siento su mirada penetrante.
Nuestros ojos s