NICOLA
No dejo de ver a Bea, en cuanto llega, es difícil no hacerlo, en especial porque está en su naturaleza, es su propio brillo, bien pude haberme acercado a ella, no lo hice, y eso es porque quise admirarla desde un principio, quise matar también a muchos hombres que la capturaron con la mirada.
Muchos de ellos la follaban, llegó del brazo de Baster, quien a su vez hacía lo mismo que yo, pero con los tipos que se comían en silencio, a Lizabetha. Él podrá decir o esconder lo que sea, pero