Milenka se me acerca, parece preocupada en serio, y me irrita al ver a Bea llegando cinco minutos después.
—¿Qué haces aquí? mejor busca un buen abogado, porque esta es la segunda vez que intentas hacer algo en contra de mi familia —me limito a rechinar los dientes.
—El Sr. Hill, estaba conmigo, puede que sirva de ayuda.
Suelto una risotada que hace eco en la estancia principal.
—No me hagas reír, tú lo quieres muerto, no sé qué es lo que planeas Bea, pero juro que si algo le pasa a mi h