BIANCA
Ha pasado una semana desde que Nicola no me dirige la palabra, desde que no puedo evitar pensar en que lo estoy perdiendo y esta vez para siempre. No me he rendido, no he dejado que el juego acabe, ahora solo observo, Bea no ha hecho gran cosa, solo sé que piensa abrir una nueva galería aquí en Chicago.
Milenka sigue con los preparativos de la boda, le costó un par de días, de desventaja, pero al final lo logró la muy inútil. En dos días se casan, camino de un lado a otro, esperando a q