40. ENCARRILANDO AL TREN
ELLA
Regresé por una cazadora para completar mi atuendo y lo vi; el muy infeliz estaba revisando mis cajones. Luego llegó el aroma a curiosidad, una ligera fragancia a dulce con notas burbujeantes. Pasaba sus dedos por los compartimentos le resultaba nuevo todo lo que estaba viendo; arriba y abajo en donde almacenaba todo lo que hacía juego.
Me dio risa verlo completamente fuera de sus cabales, levantó algo y estaba intentando buscarle lógica al bralette que tenía entre manos, incluso hizo una