21. ELLA Y ÉL INICIAN
ELLA
Estaba sentada en la silla de la oficina en el castillo, se habían solicitado audiencias privadas, tenía una terrible sensación de peligro pero no entendía. Pero el dolor de cabeza era lo peor de todo. Nunca me había dolido tanto la cabeza, como lo había hecho estos últimos días.
Una pequeña familia en la frontera de Dasla y Vasseig había reportado la desaparición de varios de sus miembros, no dejaban de decir que habían sido niños o jóvenes, la mayoría hembras.
-Silencio.- dije quedamente