—El viaje de regreso a Londres fue como viajar en el tiempo. Lucía miraba por la ventanilla del coche mientras la ciudad pasaba bajo la lluvia, las luces borrosas reflejándose en el asfalto mojado. Cada calle, cada farola, cada esquina le recordaba aquella noche que lo cambió todo. La noche en la que, sin saberlo, selló su destino con el hombre que ahora amaba.
Adrián estaba a su lado, su mano firmemente entrelazada con la de ella. No decía nada, pero su presencia era suficiente. Victoria y Val