Mundo de ficçãoIniciar sessão—El edificio abandonado se convirtió en un hervidero de actividad policial en cuestión de minutos. Luciérnagas azules y rojas bailaban en las paredes de hormigón mientras los agentes registraban cada rincón en busca del viejo Navarro. Lucía observaba desde la entrada, con los brazos cruzados y el corazón aún latiendo con fuerza. Adrián estaba a su lado, hablando con el oficial a cargo en tono bajo y urgente.







