Mientras Anna aún seguía lejos, Fernando trataba de acomodar lo que le quedaba de vida, después de haber terminado con Vanesa, ella seguía acosandolo y aunque él la rechazaba no se daba por vencida.
Esa mañana se presentó ante el director del hospital quien también era su amigo.
Había adquirido la suficiente fuerza después de la avalancha que lo había derribado y buscar soluciones para varias situaciones.
_ Hector, necesito tomarme unas vacaciones! hace tiempo que no lo hago y ahora es cuando!