Mundo ficciónIniciar sesiónPOV: Narradora Omnipresente
El hedor a hierbas podridas y sangre vieja inundó el barranco. Las brujas, media docena de ellas, se movían con una agilidad impensable, rodeando al grupo caído. Sus manos, que parecían garras de pájaros, conjuraban chispas de una magia verde y enfermiza.







