Después de que asesiné al Rey, me sacaron del Palacio y me retuvieron en una habitación privada durante dos meses. Podría haberme escapado, pero hacerlo habría puesto en riesgo mi título y también habría disminuido mis posibilidades de ver crecer a mis hijos. Mentir también estaba fuera de discusión ya que su cuerpo tenía mis huellas dactilares y su sangre estaba en mi mano.
"¡No soy un asesino perfecto como lo era Benjamin!"
Preferí quedarme y decirles que actué en defensa propia, claro que no