Cuando llega al cuarto, cierra la puerta y se deja caer en el suelo, no puede creer que sólo sea el medio para un fin, que otra vez alguien busque de ella sólo lo que le interesa, para luego desecharla como si nada. Porque eso era lo que iba a pasar cuando le diera un hijo.
Corre al baño, porque tiene ganas de llorar y no quiere que Nathan la vea así.
Abajo, Nathan se acerca a su padre y lo toma por las solapas de su traje, para decirle con aquella voz baja y peligrosa.
—Nunca vuelvas a deci