Los días fueron pasando para la pareja, que no dejaba de demostrarse amor a cada momento. Mía había comenzado a tomar la píldora y eso tenía a Nathan un poco preocupado, porque podía olvidarse o bien podía sufrir efectos adversos, pero Mía se sentía segura de hacerlo.
Luego de levantarse sola, porque Nathan seguro está en el gimnasio, se mete a la ducha, sin dejar de pensar muchas cosas, como el cambio que Nathan tuvo e incluso el de ella, que ahora se siente más segura de sí misma y la comida