**Punto de vista de Aria**
—¡Huiste! ¡Te escondiste de mí como una ladrona!
—¡Escapé de una prisión!
—¡Te casaste con otro hombre! —rugió, el volumen repentino y chocante en la habitación silenciosa—. ¡Le permitiste tocarte! ¡Tuviste a su hijo! ¡Me humillaste delante de hombres que sabían que me estabas prometida!
—¡Me salvé a mí misma! —grité, lágrimas de furia y dolor corriendo por mi rostro—. ¡Ibas a matarme! ¡Lo vi en tus ojos esa noche!
—¡Te protegí! —tronó, dando otro paso adelan