Capítulo 22: Aprender a amar...
Riccardo dio órdenes para que preparasen su yate, dejando muy claro que solamente él y Sabrina subirían a bordo. Esta vez se marcharía sin tripulación, pues no hacía falta. Lo más importante que tenía para ofrecerle a aquella mujer que lo doblegó nada más cuando sus ojos se cruzaron, estaba justamente allí…en aquella isla.
Junto con su futura reina y con su adorada princesita protegida en el vientre de su madre, Riccardo bordeó la isla hasta llegar al otro lado, a la entrada de una gran cueva