Eiza.
Me encontraba consternada al ver a Kadir frente a mí, de pie en la puerta de mi apartamento. ¿Cómo había logrado dar conmigo? La desesperación me invadía, estaba sorprendida. Emir, a mi lado, lo miraba de una manera que no podía descifrar.
—Eiza, tenemos que hablar —Rogó Kadir con urgencia, ignorando a Emir—. ¿Y este tipo quién es?
—Mi nombre es Emir Rockefeller —respondió Emir con calma pero con firmeza—. Soy el novio y prometido de Eiza. ¿Qué quieres tú?
Su prometida. Será eso posible.