Sentimientos incontrolable.
EIZA
La fiesta ya había comenzado, y las pasarelas estaban en marcha. Me encontraba nerviosa; me mordía las uñas, llevando los dedos a mi boca una y otra vez. Me sentía sofocada al ver al hombre que amaba. Era difícil olvidarlo.
Las luces, la música, las voces de las demás modelos y los murmullos del público se desvanecían en un eco lejano. Todo lo que podía escuchar era el latido de mi corazón, resonando con fuerza en mis oídos, mientras intentaba mantener la compostura. Por qué no puedo simpl