Indiferente.
Eiza.
Abrí los ojos con nervios a flor de piel. Emir se apartó al ver la llegada de varios invitados al jardín.
—Vamos a entrar a la fiesta —sugirió con su habitual impasibilidad. Asentí y caminé detrás de él.
El murmullo de anticipación recorrió la sala antes de que un haz de luz iluminara el escenario.
El espectáculo que se presentó fue deslumbrante, exhibiendo los más recientes calzados de la compañía Elegance & Stride. Era un despliegue brillante y sofisticado de diseños que capturaba la es