Mundo ficciónIniciar sesiónLe devuelvo el mensaje caliente al decano, a ver quién puede más. Escucho que resopla imperceptiblemente por la nariz y me río, porque él empezó su juego. Su respuesta no tarda en llegar.
--“Muero por ver, por tocar y hasta por saborear, si usted me deja” – me escribe el descarado.
--“Si quiere, puedo ayudarle con ese pequeño bulto que tiene bajo sus pantalones, nunca me ha importado estar bajo el escritorio.”
Esta vez tose un poco y yo quiero reírme abiertamente, pero sería







