Mundo ficciónIniciar sesiónDerek me lleva hasta su auto, me abre la puerta y salimos del estacionamiento. Sé que lo hace con libertad porque no hay nadie más en la universidad que pueda vernos.
--¿Quisieras ir a algún lugar especial? – me pregunta mientras conduce.
--No, el que tú elijas estará bien – le digo porque todavía estoy un poco turbada por el beso de ahorita y encima, porque no soy una comedora quisquillosa, me conformo con lo que sea.
Finalmente terminamos en un restaurante italiano, que, s







