Natalia.-
Había llegado a la universidad más tarde de lo que esperaba, caminé rápidamente como una desquiciada para encontrarme con el profesor Spell y convencerlo para que me repitiera la prueba, pero mis esfuerzos fueron interrumpidos por la decana, Green, una mujer robusta y con una mirada que te hacía tener pesadillas, no es de extrañar lo gran amiga que era de Fedora, se entendían muy bien y su único propósito amargarme la existencia.
— ¿Llegando tarde Redmond? –Preguntó con ese tono de v