Natalia.-
Toda la noche envidié a Leticia durmiendo tan tranquila como si nada la perturbara, yo apenas si puede dormir una o dos horas, pero siempre mis pensamientos terminaban con la misma frase “No le mientas, no le mientas” y aunque no es mi intención hacerlo debo por mi hija ella es más importante que Jacob, que mis sentimientos es en lo único en lo que debo pensar Lucia.
Me detuve en medio de la habitación con la bata de baño, recordé que no tenía ropa limpia ¿Y ahora? Di un respingo cuan