Pasaron los tres días y él no mejoraba, lo visitó su amigo Nikolai resultando en pelea pues una vez más Lukyan perdía el control de su lobo, estos días salió a relucir su lado más salvaje y agresivo.
Irisha era la única que podía acercarse sin resultar herida, nadie comprendía lo que pasaba con Lukyan.
—¿No se supone que debería estar normal ya?— la cuestionó Nikolai.
—Si ya debería, creo que solamente se calmará hasta que esté con ella— pensativa —Pero no se si sea buena idea traer a Lizbeth—