174. todos merecemos segundas oportunidades
“James Bennett”
Las palabras de Mia me golpean como una bofetada en plena cara.
Me paso la mano por la nuca, intentando asimilar lo que está pasando. Los dos me han engañado, eso es innegable. Montaron todo un teatro solo para hacerme quedar como un idiota.
¿Y lo peor? Que funcionó.
—¿Están tratando esto como si fuera un juego? —pregunto, intentando mantener la calma—. ¿Amy también está metida en esto?
—Digamos que… no tuvo mucho éxito con esa escenita patética del café —responde Mia, poniendo