117. ¿Y si no viene?
“Ethan Hayes”
En cuanto termino de hablar, Mia cierra los ojos. Las lágrimas empiezan a rodarle por las mejillas y siento que el corazón se me aprieta. Está llorando… por mi culpa. Por cómo le he hablado.
Joder.
Me paso la mano por el pelo, sintiéndome el peor hombre del mundo. Joder. Seguro que me está comparando con el cabrón de su padrastro.
—Mia… —me acerco despacio y la atraigo hacia un abrazo.
Al principio se resiste, apoyando las manos en mi pecho como si quisiera apartarme, pero no la d