“El amor no se mira, se siente, y aún más cuando ella está junto a ti."
Pablo Neruda
Arthur no podía evitar sentir la tristeza de Anna, dentro de sí, era algo inexplicable. Quizás veía en ella aquella hija que siempre deseo tener con Emma.
—¿Quieres que te lleve a tu casa?
—No, no se preocupe. Usted debe estar ocupado.
—Sí, realmente un poco. Pero soy el dueño de la empresa, digamos que eso me permite tener ciertos privilegios, aunque rara vez los uso.
—No se preocupe en verdad. Tengo que despe