Furiosa, le grito a través de la cinta que cubre mi boca, desesperada porque me escuche y se silencie, pero es tal su ataque, que ni siquiera me mira, sino que choca su cuerpo una y otra vez contra la pared del tráiler casi con desesperación, como si deseara atravesarla y llegar hasta afuera. No ha escuchado nada, no sabe lo que está ocurriendo afuera, y yo tampoco puedo decirle, mas eso no parece importarle en lo más mínimo, ella solo quiere llamar la atención de lo que sea que esté afuera, y