En lo que resta e día, no me cruzo ni a J.J. (gracias a Dios, porque después e lo que dije, no sé con qué cara lo miraría ahora), ni tampoco con Alexei, el cual, nuevamente, parece haber desaparecido.
Aún sin una casa qué vigilar, sí que lo he estado siguiendo con os rastreadores y, actualmente, ha salido de la ciudad, ni siquiera está cerca, ni él ni el auto, por lo que imagino que ésta es mi oportunidad y decido aprovechar. Es temprano aún, son solo las cuatro, por lo que todavía tengo tiemp