Mundo ficciónIniciar sesiónGruño frustrada mojándome el rostro con agua fría en el baño de mujeres de la universidad, intentando mantener bajo control mi temperamento. Los hombres del presidente son tan incompetentes, pero TAN incompetentes, que me dan ganas de agarrarlos uno por uno y ahorcarlos yo misma con mis propias manos, viendo en cada uno, cómo su alma escapa de sus cuerpos por culpa de mi agarre.
Cuando volví ayer a la Casa Blanca, dije que yo sería