Alice estaba sentada la celda mirando hacia la pared. No iba a darle la cara a ninguno y tampoco le apetecía hablar con alguien. Todos eran unos groseros qué al enterarse de que ella era princesa tomaron un bando y decidieron cambiar su manera de ser. Maksym era un bruto hombre de las cavernas. Decirle y hacerle tantas cosas en cuestión de tres días,
Tenía las emociones revueltas y la que más estaba presente en ella, era la vergüenza. Se sentía tan avergonzada por todo lo que había pasado qué