Alice salió de la celda echando humo por la cabeza. Era literalmente imposible, pero fue la mejor manera de hacer la comparación para el sentimiento de ese momento. No podía creer que él tuviera las agallas para decir —me equivoqué—. ¿Qué se supone que hacía ahora con toda la rabia que tenía?
La manera en la que Maksym la hizo sentir durante días por sus palabras hirientes, la carcomía por dentro. ¿Cómo es que podía ser tan tonta y aceptar simplemente una disculpa? Sentía que carecía de sentido