Y el momento más importante para Alice y Maksym, había llegado. Todo estaba perfectamente decorado, el día amaneció soleado y bonito. Los pájaros cantaban, la ciudad estaba en celebración por el mega acontecimiento que estaba por suceder. Las horas volaron. El hotel realizó un gran trabajo en cuanto a las exigencias de las chicas. Todo había sido adornado por el gusto de Alice, pero perfeccionado como un cuento de hadas por las mujeres. Alice siempre había soñado con algo sencillo, de cuento y