“No, Ryder. Ya hemos esperado demasiado, debimos haber hecho eso hace años. ¿No lo entiendes? Tú, Ryder Jackson, eres mío. Así que sí, me casaré contigo. Hemos sobrevivido a todo lo que la vida nos ha lanzado. Si no puedes ver eso, entonces…”
Él volvió a lanzarse sobre mí, me levantó causando que yo soltara un chillido antes de rodear su cintura con mis piernas. Un segundo después, ,i espalda chocó con la pared. Gemí cuando me inmovilizó, mirándome a los ojos, le sonreí suavemente.
“Tú eres mío,