Mundo ficciónIniciar sesiónO M N I S C I E N T E
El Dios de los Animales caminaba tranquilo por los pasillos del gran Reino de los Cielos, con llaves en la mano y silbando. Sonrió tontamente al recordar a la joven rubia de ojos azules que lo impresionó la primera vez que la vió, su poder era enorme y cuando escuchó que la Diosa Luna le ofreció volverse uno de ellos su poder y ánimo habían subido pero







