Capítulo 36. Emma está celosa.
William Redd.
Cuando vi que Alberto tenía abrazada a Emma, casi pierdo la cordura. Quería matarlo con mis propias manos. Quería saciar estas ganas impetuosas de romperle la cara, ya que ese infeliz pudo tenerla toda para él por cinco años y yo ni siquiera he podido estar un momento a solas con ella.
Cada día se hace más insoportable esta carga de tener que ocultarle que es mía y que la necesito tanto conmigo. No sé cuanto más podré soportarlo. Suspiro al ver mi realidad.
Me sacudo los pensamien