Mundo ficciónIniciar sesiónLa pregunta de Salvatore chisporroteó y crujió entre ellos como un cable con corriente.
Amelia tenía miedo de dejar que se encendiera. Ella duda en reaccionar, sin atreverse a mover un músculo mientras lo miraba fijamente. Su rostro estaba tan cerca del de ella que podía distinguir cada espiga individual a lo largo de sus largas y oscuras pestañas. Tenía una cicatriz fina y pálida que le atravesaba la sien derecha. Su corazó







